La forma más cómoda de controlar la temperatura en verano es instalar un climatizador, pero, las medidas alternativas, además de rebajar el calor pueden ayudarnos a reducir la factura eléctrica y evitar patologías asociadas a los aires acondicionados.

Ventilar la casa a primera hora de la mañana, unos diez minutos, es una buena práctica. De esta forma evitamos la acumulación de humedad, limpiamos el aire de patógenos, renovamos el aire y refrescamos la casa de buena mañana.

Podemos mejorar el aislamiento de casa ajustando los cerramientos y mediante persianas o cortinas que nos protejan en los momentos de mayor insolación. La instalación de toldos en las zonas expuestas al sol también nos ayudará.

Se recomienda poner el aire acondicionado a 26º lo que ya nos dará una temperatura de confort suficiente y rebajará el consumo eléctrico de forma considerable, al tiempo que evitaremos resfriados en pleno verano.

En Ferretería Portolés, tu tienda Optimus, encontrarás soluciones para pasar un verano confortable.