Después de las copiosas comidas de estas fiestas el cuerpo nos pide un poco de tregua. Te contamos cómo un artilugio milenario puede ayudarte a llevar una vida sana sin invertir mucho tiempo.

Cortamos todas las verduras de forma similar, puede ser a tiras o en dados, lo importante es que tengan el mismo tamaño.  Podemos experimentar con las que más nos gusten. Nuestra propuesta incluye: ajos tiernos, cebolleta tierna, zanahoria, champiñones,  – pero podríamos incluir o cambiar por muchas otras como: col, brocoli, puerro, sitake, ajos tiernos, espárragos, …

Calentamos el Wok durante uno o dos minutos y añadimos una cucharada de aceite de oliva virgen. Vamos introduciendo las verduras de una en una y las vamos salteando y mezclando. Comenzamos por las verduras que sueltan menos agua. La cocción es muy rápida y el conjunto de verduras debe quedar al dente. A los pocos minutos añadimos el pollo cortado de la misma forma que las verduras. Seguidamente vertemos media copa de vino blanco y si queremos darle un toque oriental podemos poner un chorrito de salsa de soja (si no ponemos soja tendremos que rectificar de sal). Al final, si queremos un plato más completo, podemos añadir unos fideos cocidos previamente o, en el caso de los de arroz  simplemente remojados.

El Wok nos permite combinar verduras, hidratos de carbono y proteína en el mismo plato que, en la proporción adecuada nos ayudará a llevar una dieta saludable.

El Wok es una sartén con forma cóncava que permite cocciones muy rápidas porque su interior alcanza grandes temperaturas. Los Wok actuales tienen la base plana para que los podamos utilizar en las cocinas de inducción.  A la hora de comprar un Wok ten en cuenta dónde lo vas a utilizar y déjate asesorar por el personal de tu ferretería de confianza.